La chirimoya es una fruta exquisita que se luce en esta suave crema. Combine la pulpa de chirimoya con leche condensada y gelatina, disfrute de esta delicia que deleitará su paladar. Una auténtica joya culinaria inspirada en la generosidad de la naturaleza. Simple y deliciosa.
La cremosa y dulce Crema de chirimoya resulta un postre perfecto para compartir en familia.
Su textura suave y sabor delicado la convierten en una opción ideal para cualquier ocasión especial.
Su preparación, aunque sencilla, requiere de un poco de paciencia para lograr el punto perfecto de consistencia.
Anímense a probar esta exquisita receta y disfruten de su delicioso resultado en cada cucharada.
Crema de chirimoya
Ingredientes
750 gramos de Pulpa de chirimoya
1 taza de Azúcar
1 lata de Leche condensada
1 taza de Agua
3 Sobres de gelatina sin sabor
Preparación
Paso 1 : Para preparar esta deliciosa receta, es importante comenzar refrigerando la leche condensada por unas horas.
Paso 2 : Luego, se debe procesar la pulpa de chirimoya junto con el azúcar.
Paso 3 : En paralelo, en una taza de agua tibia hay que preparar la gelatina sin sabor.
Paso 4 : El siguiente paso consiste en calentar la gelatina en una cacerola sin que llegue a hervir, con el objetivo de disolver los posibles grumos que puedan quedar.
Paso 5 : Una vez lista la gelatina, se toma la leche condensada y se bate durante 3 a 5 minutos.
Paso 6 : Posteriormente, se mezcla la pulpa de chirimoya con la leche condensada y, por último, se incorpora la gelatina, removiendo constantemente hasta lograr una consistencia homogénea.
Paso 7 : La mezcla resultante se vierte en un molde de aluminio o silicona y se lleva a la nevera para refrigerar.
Paso 8 : Una vez que la preparación esté firme, ¡estará lista para disfrutar!





























