Historia del plato

La historia de esta fruta es considerada de las más antiguas, que datan de la época de los viajes de Alejandro Magno, quien al llegar a la India, le pareció interesante el plátano y el banano, así que lo expandió por Grecia. Y al poco tiempo, sería un éxito en todo el continente europeo.

De hecho, con el pasar de los años el plátano se volvió una gran fuente de alimento, y en el momento en que se descubrió América en el periodo colonial, se exportó al continente americano al igual que otros ingredientes muy usados en ese momento en Europa.

Una vez que el plátano se introdujo en América, se volvió algo indispensable, y se comenzaron a preparar y elaborar distintos platos a base de plátano.

Especulándose que en algún momento de esta época se prepararía por primera vez el patacón, y que al gustar, perduraría la receta y se expandiría por todos los rincones del continente, llegando a convertirse en un futuro, en un plato típico.

Características y beneficios

Otro de sus nombres es «tostón». Este, se consume mayoritariamente en horas del desayuno, aunque también sirve como acompañante de platos fuertes como pescado y carne.

Por otro lado, en países como Colombia, el patacón se sirve acompañado de hígado, suero, o sopas.

Mientras en Costa Rica se suele acompañar con arroz y frijoles. A la vez que en Panamá se junta con ensalada o mariscos.

Y finalmente en Venezuela se acompaña con pescado, pabellón criollo, huevo, jamón, carne de cerdo, salsa, mayonesa o arepa.

Pero lo mejor del caso, es que si se consume con moderación, el patacón contiene un alto valor nutricional, ya que es fuente de fósforo y vitaminas de tipo A y C.