La quinua es una semilla originaria del Sur de América y fue cultivada hace más de 5.000 años por la civilización Inca, quienes se referían a ella como un alimento sagrado. Es técnicamente la semilla de una hierba, pertenece a la familia de las quenopodiáceas (como las espinacas) pero se compara con los cereales por su composición y su forma de comerlo; es decir, es una planta considerada como grano o pseudocereal, aunque propiamente no lo es. Los principales productores de quinua son Bolivia y Perú, seguidos de Ecuador, Colombia y Chile, los cuales exportan este nutritivo alimento al resto del mundo.

El año de la quinua

La quinua está ganando una gran popularidad a nivel mundial, tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) han elogiado a este alimento debido a su destacado y alto aporte nutricional, por no contener gluten y por ser cultivada en la mayoría de los casos de forma orgánica, lo que le atribuye aún más importancia para el consumidor. Una taza de semillas de quinua proporciona 58% de la cantidad diaria recomendada de manganeso, 28% de fósforo, 19% de folato y 18% de cobre, además de proteína y fibra. También contiene cantidades significativas de hierro, zinc, potasio y varias vitaminas del grupo B, entre otros. Estudios han demostrado que la quinua puede mejorar la salud metabólica, incluyendo los niveles de azúcar en sangre y de triglicéridos. Además, es alta en antioxidantes, lo cual se eleva aún más luego de que las semillas brotan. Tal es el valor de su contenido nutricional y sus beneficios saludables que las Naciones Unidas declararon el año 2013 como el “Año Internacional de la Quinua”.

Una semilla con muchas formas

Podemos encontrar la quinua en muchas variedades, en granos parecidos al arroz, copos, en forma de granos hinchados e incluso como cerveza. Su sabor es parecido al arroz integral, aunque con una textura más parecida a la sémola. La quinua se come con sabores dulces o salados y mezclado con miel y chocolate podemos obtener unas barritas energéticas. Se puede cocer y comer como si fuese arroz o añadir a platos como el pollo. Incluso se puede preparar postres como el arroz con leche de quinua. Se puede encontrar la quinua blanca y roja en supermercados, y la negra se encuentra en tiendas de productos naturales. Por suerte, en el Ecuador es accesible de encontrar debido a que cuenta con grandes condiciones naturales para productos orgánicos y de muy buena calidad como la quinua.

El aliado nutritivo perfecto

Si bien ya se mencionó que la quinua es apreciada por ser una proteína completa y que contiene todos los nutrientes necesarios, esta semilla ofrece otros beneficios adicionales. A diferencia de los cereales, la quinua tiene una amplia cantidad de lisina (aminoácido esencial para el ser humano). Está libre de gluten y es fácil de digerir, muy baja en el índice glucémico, lo que significa que mantiene equilibrado los niveles de azúcar en la sangre. La quinua es apropiada para todo el mundo, pero especialmente para las personas intolerantes al gluten, las personas vegetarianas por la gran cantidad de proteínas completas, deportistas y mujeres embarazadas, con más necesidad de minerales y vitaminas. La quinua es rica en antioxidantes de la familia de los flavonoides, cuya ingesta está asociada a la mejora de varios aspectos de la salud. No conforme con todo esto, este pseudocereal ofrece alternativas de medicina natural debido a que contiene quercetina y kaempferol, dos antioxidantes con propiedades antidepresivas, antivirales, antiinflamatorias y anticancerígenas.

La quinua es una excelente fuente de fibra dietética tanto soluble y como no soluble y lo mejor es que puede comprarse en tiendas de comida sana y supermercados.