La pachamanca es una técnica de cocina ancestral que desde hace siglos utilizan las comunidades indígenas de Los Andes ecuatorianos, la cual consiste en cocinar los alimentos en un hoyo en la tierra con rocas precalentadas.
 
La particularidad de este método es que en Ecuador utilizan piedras volcánicas, lo cual no es extraño, ya que existen muchos volcanes activos en esta región. La pachamanca también se refiere a un plato tradicional del Perú.
 
Los pueblos indígenas mantienen una conexión con la Naturaleza a través de ceremonias que les permiten estar en armonía con ella. Antes de emplear está técnica, la comunidad realiza un ritual ancestral donde pide permiso a la Madre Tierra para cocinar y aprovechar los frutos que ofrece. En este ritual se utilizan hierbas como la chilca, ruda y ortiga para limpiar las energías y hacen ofrendas de granos y flores en señal de respeto.
 
Los orígenes de la pachamanca se remontan al período Neolítico; en Latinoamérica hay indicios de que fue utilizada hace miles de años en Perú, Ecuador y Argentina, siendo una técnica que han conservado celosamente algunos poblados indígenas de la región hasta nuestros días.
 
En cuanto al proceso de cocción, se inicia con la excavación de un hueco en la tierra donde se colocan piedras volcánicas calientes y encima hojas aromáticas de chilca y de plátano que servirán como un aislante. Sobre las hojas se dispondrán capas separadas de carne, habas, mellocos y vegetales.
 
Para finalizar se coloca la capa de papas ecuatorianas que se cubre con hojas de plátanos y rocas calientes. El tiempo de cocción es de aproximadamente unas tres horas resultando un platillo delicioso y de sabor muy especial.
 
Durante este proceso hay un ambiente bastante alegre y festivo, que sirve de antesala al disfrute de estos platos tradicionales cocidos tal cual lo hacían los antepasados indígenas.