El choclo, junto con al trigo y el arroz, es uno de los cereales más importantes del mundo, suministra elementos nutritivos a los seres humanos y a los animales y es una materia prima básica de la industria de transformación, con la que se producen almidón, aceite y proteínas, bebidas alcohólicas, edulcorantes alimenticios y, desde hace poco, combustible.

El choclo, hijo de los pueblos indígenas

El choclo es una especie de gramínea originaria y domesticada por los pueblos indígenas en el centro de México desde hace unos 10.000 años y no fue conocido por los europeos hasta el momento en que llegaron a este continente y aprendieron que gran parte de la dieta de los grupos nativos se basaba en su uso. De hecho, los pueblos indígenas consideraban que el maíz era el alimento de los dioses que crearon la Tierra. Los olmecas y los mayas cultivaban numerosas variedades del grano a lo largo de Mesoamérica y lo preparaban cocinado o molido. El choclo se extendió al resto del mundo, debido a su capacidad de crecer en climas diversos. Las variedades ricas en azúcar, llamadas maíz dulce se cultivan generalmente para el consumo humano como granos, mientras que las variedades de maíz de campo se utilizan para la alimentación animal, la obtención de productos químicos como el almidón y la elaboración de derivados como harina, masa, aceite, etc.

Las ventajas del uso del choclo

Para el ser humano, la importancia del choclo siempre ha sido muy clara. Mientras que en algunas regiones se conocen centenares de tipos de maíz diferente, en la mayor parte del planeta se consumen sólo un puñado que son los más comunes y los más accesibles para diferentes terrenos y climas. Hoy en día se produce en todos los continentes (excepto en la Antártida) y es altamente valorado debido a que brinda mayor rendimiento que muchos otros granos, por lo tanto no es costoso. Pero la alimentación no es lo único, este recurso es apreciado en el mundo entero debido a la cantidad de productos que se derivan de él. Algunos de sus usos más comunes comprenden la fabricación de aceite de cocina, que es muy económico. De la hoja seca se hacen fibras para tejer canastas, sombreros, tapetes y adornos, o bien sirve como forraje para alimentar al ganado o incluso, como papel para cigarros. Los restos de las mazorcas, son utilizados para el diseño de artesanías. Se considera además que las barbas de choclo, tienen propiedades medicinales y son utilizados para el tratamiento de padecimientos renales, el control de la presión alta, la reducción de los niveles de colesterol y para algunas molestias digestivas.

Comer choclo, beneficios de consumo

Por ser altamente rico en proteínas, los beneficios nutricionales del choclo se miden en un 60% de consumo de proteínas entre los que lo ingieren. Es rico en vitamina B1, necesaria para que el cerebro pueda absorber la glucosa y para que los alimentos se transformen en energía. Contiene vitamina B7 o biotina que incide en el organismo para el buen estado de la piel y crecimiento del cabello. También es rico en vitamina A, que funciona como antioxidante en la prevención de enfermedades como el cáncer. Contiene fibra que sirve para combatir el estreñimiento y es ideal para las dietas que se hacen para perder de peso y para las que se hacen con el fin de bajar los niveles de colesterol. Además de los beneficios anteriores, el choclo tiene propiedades diuréticas, si se toma como infusión y es componente en ciertos aceites (aceite de maíz y jarabes).

El uso de este cereal es muy diversos y se puede consumir asado o cocido, es también habitual su presencia en ensaladas, en el desayuno y es universal la costumbre de comer palomitas durante una buena película.