Su termino, como la mayoritaria del vocablo castellano, fue un legado de la lengua árabe, cuya etimología proviene de la expresión “dejar escabechar”, refiriéndose al método de cocinar el pescado con caldos ácidos y agrios, como el limón o la naranja.

El origen del cebiche se remonta a la conquista española de América, y con ella, las adaptaciones y cambios en la dieta y platos originarios. Las preparaciones que los indígenas venían elaborando desde hace miles de años, sufrirían, hasta el día, modificaciones que darán como resultado, la identidad mestiza de los países americanos.

La variación del cebiche tienen su sello propio según sea el país, por ejemplo, en México se incluye, además del limón, el chile, un ingrediente estrella de ese país. El Perú, donde ganó más fama este plato, se incorporar papas y otros alimentos.

En Ecuador, si bien cada región procura dar su sello, el que destaca es el maní, preparado en Quito con su respectivo toque de zumo de limón para su marinado. En Guayaquil también se promociona el cebiche al paladar de los turistas que se animan a visitar esa bella ciudad.

De cualquier forma, en los puestos populares y especializados, también pueden consentir sus gustos, si lo desea pedir de pescado, de camarón, mixto, de concha, de pata de mula, de ostra, de ostiones, de cangrejo, de langosta o con una marejada de todos los deliciosos productos del mar que sea posible encontrar en esa combinación tan levantamuertos que suele llamarse cebiche marinero, todas las bellas cocineras estarán para satisfacer sus gustos culinarios.