El Ecuador posee una gran capacidad como productor de café, y es uno de los pocos países en el mundo que exporta todas las variedades de café: Arábigo lavado, Arábigo natural y Robusta. Debido a su ubicación geográfica, Ecuador produce uno de los mejores cafés de América del Sur y de los más demandados en Europa. En la actualidad, existen aproximadamente 305.000 hectáreas de tierras dedicadas al cultivo del café, produciéndose también café orgánico. Los diferentes ecosistemas que posee el Ecuador, permiten que los cultivos de café se den a lo largo y ancho del país llegando a cultivarse inclusive en las Islas Galápagos.

Los primeros años del café en Ecuador

Una de las tierras más versátiles y ricas del Ecuador es la zona de Manabí. De ahí provienen los primeros grandes cultivos de café, que datan de 1860. El grano que se cosecha hasta hoy en Jipijapa tiene una buena calidad. De allí salieron las primeras exportaciones, gracias a pequeñas plantaciones que después generaron un mercado mucho mayor. Loja es otra de las zonas que impulsó la producción nacional. A principios de 1900 el puerto de Manta despachaba grandes cantidades de café, sobre todo al mercado europeo. Poco a poco Ecuador se convirtió en uno de los grandes exportadores, logrando enviar casi dos millones de sacos a inicios de la década del noventa. Lamentablemente llegó la crisis del café, debido a la sobre oferta del producto. Vietnam sobrepasó la producción colombiana y centroamericana, obligando a disminuir los precios. En el país se volvió insostenible mantener el cultivo por los altos costos que representaba para los productores. Ecuador dejó de ser cafetero y quedó, más que nada, la gente que tenía el cultivo por vocación, por devoción o por cultura, pero ya no era gente orientada al negocio del café.

Nuevo siglo, aromas diferentes y sabores únicos

El nuevo siglo trajo consigo tendencias de consumo que favorecieron a ciertas industrias exclusivas. Una de ellas fue la industria cafetera, la cual tuvo que refinar su producción creando aromas diferentes y sabores únicos. De hecho, hoy día se está produciendo el café verde o café orgánico, una alternativa de consumo. Debido a esta diversificación del mercado, se descubrió el gran potencial que tiene el suelo ecuatoriano para producir diferentes tipos de cafés, dispuestos a ser comercializados en nuevos mercados. Las zonas cafeteras del Ecuador son varias, destacándose Loja, Zamora Chinchipe, Pichincha, Imbabura y Galápagos. Adicionalmente, la cultura de los ecuatorianos en relación al café ha cambiado, aunque la tradición de consumo de café fue heredada de sus padres y abuelos, ahora son más exigentes en relación a la calidad. La cultura de tomar café aumentó desde unos seis años atrás, especialmente con el retorno de los migrantes ecuatorianos de Estados Unidos y Europa, especialmente por la diversidad que se ofrece en su preparación, sabor y aroma: concentrado, medio, rubio, etc.

Café con calidad de exportación

El cultivo, producción, comercialización, industrialización y exportación del café, son sectores importantes para la economía del Ecuador. En 2014, las exportaciones de café alcanzaron 1'131.638,19 sacos, que representaron 178'497.494,45 dólares, según datos extraídos de la Asociación Nacional de Exportadores de Café. El café ecuatoriano se exporta actualmente a casi cincuenta países, entre los cuales se encuentran: Estados Unidos, Alemania, España, Chile, Colombia, Italia, Francia, Polonia, Japón, Bélgica, Argentina, Países Bajos, Canadá, entre otros. El café en forma de grano verde o tostado es exportado en sacos de cabuya de 60 kilos, y el café soluble en cajas de 25 a 30 kilos, o en frascos de vidrio, latas y sobres. También se exporta como extracto congelado en tambores de 55 galones.

Son muchas las razones por la que el café ecuatoriano es el favorito en muchas partes del mundo. La principal es que, al tomar un sorbo este café con característico sabor y aroma, brinda una experiencia encantadora que despierta todos los sentidos.