El babaco es originaria de las zonas altas de Ecuador, se cultiva desde antes de la conquista española y se convertido en una fruta de consumo tradicional en el país. En forma natural se encuentra en los lugares secos de la costa. Esta especie debe cultivarse en zonas donde no exista una presencia fuerte de vientos o heladas. Sin embargo, en lugares de climas muy fríos, como Nueva Zelanda, Italia, Francia y España, se ha optado por el cultivo bajo invernadero, este sistema permite obtener frutos de buena calidad y un apreciable incremento en la producción y productividad. Las plantas de babaco estimuladas por las condiciones favorables del invernadero crecen rápidamente, alcanzando una altura de aproximadamente 3 metros en un tiempo estimado de un año y medio. 

El valor nutricional del babaco

El babaco es un fruto especialmente rico en vitaminas A, B, C y D2, en calcio, hierro, potasio y magnesio, por lo que es ideal para el sistema nervioso y el sistema inmunitario, para el estrés y constituye un poderoso agente contra el envejecimiento, ya que favorecen la formación y mantenimiento del colágeno que posee la piel, lo cual retarda el aparecimiento de las arrugas. También tiene un alto poder antioxidante. Se puede consumir con cáscara y ayuda a eliminar el ácido úrico. Al ser rico en fibra y carbohidratos, esta fruta protege el sistema digestivo. Por su alto contenido de vitamina C y papaína, la enzima digestiva por excelencia, facilita el desdoblamiento de la proteína animal (grasas). El babaco sirve como fuente de enzimas digestivas modificando las grasas y haciéndolas más digeribles. Además, Contiene niveles mínimos de azúcar y sodio, y cero colesterol. Es especialmente recomendado para aquellas personas que sigan alguna dieta de adelgazamiento, debido a que tiene muy pocas calorías. Todas estas bondades nutricionales hacen que el babaco y sus derivados sean muy apetecidos en los mercados internacionales.

Una dulce combinación de sabores

Al babaco se suele describir como una fruta de delicado sabor, con una mezcla de sabores similares al de la papaya, piña, fresa y naranja. Debido a que es dulce, de textura suave, de sabor ligero y delicado aroma, las recetas que se elaboran con babaco suelen estar en el área de repostería y bebidas, su sabor tan especial lo convierte en deliciosos helados, yogurts, mermeladas, conservas, jaleas y almibares; así como tortas, crocantes, deshidratados, cremas, transparencias, granizados, confitados y espumas. Sin embargo, es un excelente complemento en platos de carnes rojas y blancas, con sabores combinados. Puede procesarse para obtener concentrados y pulpa. Con esta fruta autóctona de Ecuador se elabora un licor denominado ginebrina y también se puede hacer jugos energizantes. El babaco puede consumirse fresco, solo, con cáscara, mezclado en ensaladas o como aderezo.

Ingrediente estrella en la cocina ecuatoriana

La cocina tradicional de Ecuador es extraordinariamente rica y variada, y muchas de sus recetas tienen como ingrediente especial al babaco como las bebidas: el rosero, la yaguana y la colada morada. Esta fruta también protagoniza postres como el mousse de babaco y jengibre, mil mojas con pimienta de cayena, bola de nieve exótica, mini biscuit de coco con espuma de babaco, cheesecake de babaco, cilindros de pasta filo rellenos con ensalada de babaco, granité, petit four, etc…      

El uso del babaco es ilimitado, aunque su sabor es dulce, la combinación y contraste con otros ingredientes hace que se pueda integrar fácilmente a cualquier otra receta que, por ejemplo, incluya carnes rojas y blancas, y por ser un buen suavizador viene bien en ensaladas frescas, aderezos y salsas.